Vivo para el teatro, mientras que la fotografía me llama a gritos. Cuesta vivir, sin música que te llene, pero la busco, impacientemente. Mientras un café a mi lado este, no habrá nada que pueda desmoronarse
"que la vida se comience a gestar desde el minuto en que pude permitir dejar hablar, dejar de encasillar mi cuerpo en la definición, que otros habían dado por mi, para sentirme vacía, y ser toda la vida un papel en blanco, para seguir llenando hasta el fin de mis días"